La Fórmula 1 llega a Singapur con una pregunta que hace apenas unas semanas parecía difícil de plantear: ¿puede Red Bull convertirse nuevamente en un rival capaz de luchar por la victoria en cualquier circuito?
La respuesta todavía no es definitiva, pero los argumentos a favor han crecido considerablemente. Max Verstappen consiguió en Sepang su primera victoria de la temporada y la número 72 de su carrera, después de una actuación que confirmó que el RB22 ha dado un importante paso adelante. La evolución comenzó a hacerse evidente en las últimas carreras y alcanzó un punto decisivo con el último paquete de mejoras introducido en Bakú.
En Azerbaiyán, Verstappen terminó segundo, apenas 0,196 segundos detrás de George Russell, después de haber remontado desde la octava posición. La velocidad del Red Bull en las rectas y su capacidad para mantener el ritmo hasta el final fueron la primera señal contundente de que el equipo de Milton Keynes había reducido considerablemente la distancia con Mercedes.

En Malasia llegó la confirmación. Verstappen logró la pole y, pese a las condiciones cambiantes y la aparición de la lluvia, terminó imponiendo su ritmo. Mercedes consiguió colocar a Kimi Antonelli segundo, pero el propio equipo reconoció que no tenía velocidad suficiente para desafiar al Red Bull por la victoria. George Russell, además, abandonó por un problema relacionado con la unidad de potencia.
Singapur, el verdadero examen
Ahora llega Marina Bay, un escenario completamente diferente a Sepang. El Gran Premio de Singapur se disputará del 9 al 11 de octubre y, por primera vez, contará con formato sprint en este circuito.
Precisamente por sus características, Singapur puede ser una pista interesante para Red Bull. El trazado urbano exige un automóvil eficiente en curvas lentas, con buena tracción, estabilidad y capacidad para pasar por encima de los baches y los pianos. Es un terreno en el que Laurent Mekies considera que el RB22 podría sentirse cómodo. El director de Red Bull, sin embargo, ha advertido que todavía es demasiado pronto para asegurar que su equipo pueda competir por la victoria en todos los circuitos.
Mercedes llegará con una situación diferente. Sus últimas mejoras no funcionaron como esperaba en Malasia y Toto Wolff reconoció que el equipo perdió rendimiento, especialmente en velocidad punta y comportamiento en curvas lentas. Mercedes esperaba ganar alrededor de tres décimas, pero terminó perdiendo entre cuatro y cinco respecto a sus referencias anteriores.
Eso no significa que Red Bull sea ahora automáticamente favorito. Mercedes continúa liderando con enorme ventaja el campeonato de constructores y ha demostrado durante toda la temporada una mayor regularidad. La cuestión será comprobar si sus problemas de Sepang fueron circunstanciales o consecuencia de una tendencia técnica.

Para Verstappen, Singapur representa mucho más que otra oportunidad de victoria. Es el circuito que puede confirmar que Red Bull ha vuelto definitivamente a la pelea.
Si el RB22 vuelve a ser competitivo en Marina Bay, después de haber demostrado velocidad en Bakú y superioridad en Sepang, entonces Mercedes tendrá motivos serios para preocuparse. Red Bull quizá no esté todavía al nivel de Mercedes en todos los circuitos, pero ya no parece descabellado pensar que Verstappen pueda convertirse en protagonista habitual de las últimas carreras de 2026.

