Desde su debut global en el Salón del Automóvil de Fráncfort (IAA) en 1985, el BMW M3 se ha consolidado como la máxima referencia entre los sedanes y cupés deportivos de alto rendimiento. Aunque la historia de la división de alto rendimiento comenzó técnicamente con el M1, el M3 democratizó la fórmula M, combinando el dinamismo propio de las pistas de carreras con la practicidad diaria del segmento mediano prémium.
A lo largo de seis generaciones, este modelo ha redefinido los límites de la tecnología automotriz y el rendimiento dinámico, cosechando un dominio sin precedentes tanto en las carreteras como en el automovilismo internacional.
Del circuito a las calles
El origen del M3 responde a exigencias de homologación de competición, dando vida a una primera entrega ligera (1,200 kg) capaz de hacer el 0 a 100 km/h en 6.7 segundos y alcanzar 235 km/h. Con el paso de los años, el concepto evolucionó con motores más potentes, desde el refinado seis cilindros en línea del E36 y E46, pasando por el estruendoso bloque V8 atmosférico de cuatro litros del E92, hasta la era moderna con turboalimentación e ingeniería ligera.

En la actualidad, la sexta generación representa el punto culminante de esta saga. Con la incorporación del sistema de tracción integral inteligente M xDrive y la llegada del esperado M3 Touring, la familia ofrece una versatilidad sin precedentes. El exclusivo BMW M3 CS se posiciona como el modelo de producción en serie más rápido en la historia de la insignia, deteniendo el cronómetro del 0 a 100 km/h en apenas 3.4 segundos y alcanzando una velocidad máxima limitada de 302 km/h.
Tras 40 años de innovación continua, triunfos deportivos y evoluciones mecánicas, el BMW M3 mantiene intacta su esencia original: un vehículo diseñado para apasionar a los entusiastas del motor en cualquier circuito del mundo sin renunciar al manejo cotidiano.



